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CRÓNICA: FLORENCE AND THE MACHINE DEJAN HUELLA EN EL WIZINK CENTER

En todas las familias, en todos los círculos de amigos, dentro de todas las personas que rodean tu vida siempre hay una en especial, que tiene un poder sobre ti sobrenatural. Tiene el poder de elevarte a los más deseados cielos o bajarte a tu oscuridad más profunda. Tiene la capacidad de conseguir hacer tu corazón fuerte y duro como una roca o por el contrario, reblandecerlo dejándolo como una esponja. Sabe sacar lo mejor de ti, o por el contrario si te pilla en un mal día puede hacer que ni tu mismo te soportes ni te entiendas.

Seguro que leyendo estas lineas, se te ha venido a la cabeza esa persona, la cual sabes que cumple todas esas premisas.
Pero pese a que tengas a esa persona localizada, si ayer estuviste en el concierto de Florence and The Machine estarás conmigo al decir que en este caso, son dos.

Hace escasas horas, el Wizink Center vivió una de las noches más mágicas de este 2019 y lo digo porque creo que será muy difícil que durante este año haya un concierto tan cuidado, medido, perfeccionado y sutil como el que dio ayer Florence.

Antes de que saltase al escenario, su banda telonera (Young Fathers) no tenía nada que ver con ella, y luego entendí su por qué. 

Recordaban en gran medida a Imagine Dragons con cierto punto tribal, mucha percusión, mucha velocidad desatada al igual que una sensación bastante agresiva y transgresora; es decir todo lo contrario que Florence.
Esto hizo que hubiese un gran contrapunto marcado, y la verdad es que me pareció todo un acierto, ya que cuando una banda telonera se parece mucho a la siguiente, esa sensación de virginidad y de pureza en el ambiente se ha perdido. En otras palabras, hace que hayas entrado mucho más en la temática y en el ambiente del concierto, salvo que vayas completamente contracorriente y luego te dejes llevar, y en la noche de ayer, Florence quería que nos dejásemos llevar con ella.

Instantes antes de que empezase el concierto no podía quitar ojo al escenario. 

Parecía un mapa topográfico de madera pero a la vez, una gran masa de tierra que formaba una pequeña isla en medio de la nada y en la cual, florecerían muchas flores como si de la primavera se tratase. Era sin lugar a dudas uno de los escenarios más minimalistas y limpios que he visto en mucho tiempo (y eso que solo había visto esa pieza del puzzle).

Nada más empezar el concierto el primer aplauso fue abrumador. La noche se abría con “June” una canción de su nuevo disco “Hihg As Hope” pero abrió la puerta de nuestro interior de una forma tan silenciosa y delicada que ninguno de los que estamos allí nos dimos cuenta; y ya no había vuelta atrás.

A medida que avanzaba el concierto me di cuenta de la clase de banda con la que tratábamos. 

La composición escénica no podía haber sido más cuidada. Todo encajaba. 

Luces doradas y ocres las cuales se acompasaban unas con otras enfrente del escenario, delante y detrás, arriba y abajo, con un escenario de madera clara junto a un precioso vestido en tono caqui, hizo que la puesta en escena fuese de lo más trabajada y cuidada. Todo realmente simple, pero realmente bello y medido, haciendo que si por algún casual pensabas que estaba siendo monotono, siempre había algún típico de cambio, por minúsculo que fuese para que no cerrases la boca ni un segundo.

La noche era una fiesta, tanto que al tercer tema o así, Florence pidió a todas las personas que estaban en la grada que se levantasen, que no quería ver a nadie sentado arriba, no quería ver a nadie que no entrase dentro de la dinámica y de la velocidad del concierto. Estábamos todos a una. 

 

Tanto fue así que antes de “South London Forever” Florence dijo lo siguiente “Quiero que cojais todos las manos de la persona que tengáis al lado, porque hoy todo va sobre el amor. Vengaís solos o no, abrazaos. Quiero que sepáis entre vosotros que os queréis” y era verdad. El sentimiento de unidad era tan grande que la inglesa dijo justo antes de esa canción que se sentía muy europea (por todo el tema más que sonado del Brexit).

Durante todo el concreto, no quería hacer distinciones de ningún tipo, quería que nos dejásemos ser, hasta tal punto de que se quejarse del Golden Circle que tan de moda de esta poniendo en muchos conciertos y festivales; “Todos somos familia y no quiero separaciones de ningún tipo” cosa que me pareció de lo más lógica y honrosa.

También tuvo tiempo par agradecer a todos los hombres que estábamos por allí por apoyar a las mujeres “Todos los hombres que estáis aquí viendo a Florence and The Machine nos aopoyais, pero a su vez significa que estas apoyando a las mujeres. Gracias”

Como podeis ver Florence hacía y deshacía a su gusto. Iba corriendo de un lado al otro del escenario como quería, saltaba cuando quería y nos tenia a todos los allí presentes colgando de un hilo, bueno a todos no por lo que se dirigió a todos ellos diciéndoles “Vamos a hacer una cosa extraña y terrible pero confiad en mi. Quiero que todos los que estéis con el teléfono movil lo bajéis y os lo metáis en el bolsillo. Quiero que os pongais a ligar y conocer a la persona que tenéis detrás o simplemente le digas ¡Quita tu puto teléfono!. Ahora quiero ver como levantais las manos y os sentís libres” 

De eso iba la noche, de conectar contigo mismo, de conocer a gente nueva, de que las 15 mil personas que estábamos allí nos sintiésemos una la cual pasaba de la locura más grande con “Dog Days Are Over” “Cosmic Love” “Queen Of Peace” “Moderation” o “Ship To Wreck” a la calma mas imperturbable con “Hunger” “Patricia” “Sky Full Of Song” o “100 Years” haciendo que en esos momentos de verdad a todo el estadio se nos pusiese la piel de gallina al escuchar semejante voz.

Fue una noche realmente memorable pero sobretodo me pareció más que memorable y significativo estas palabras que dijo sobre sus pasos por España: “Es completamente extraño que tus sueños de pequeña se hagan realidad. A veces siento como que me van a despertar y decirme que no es real. Pero miro hacia atrás y me doy cuenta de que si que lo es porque hace como unos 10 años estábamos en Razzmatazz en nuestro primer show en España y mirad ahora. Muchas gracias Madrid.”. Se acordaba a la perfección de dónde empezar, cuando, con quien y que alguien con su calibre se acuerde de ese tipo de datos nos quiere decir que quiere mucho a este pais.

La noche se acababa, pero no podía irse sin estar con su publico, sin dar las gracias al máximo numero de personas posibles por haber estado una noche allí con ella. Así que durante “What Kind Of Man” salió a la pista para llegar a la mesa de sonido y cantar desde allí para toda esa gente que estaba más atrás y que durante más de hora y media solo pudo verla desde la lejanía, parav después ir andando desde allí otra vez al esceanrio, encontrándose con cientos de personas que estaban deseosas de darle las gracias por ser como era.

 

La verdad es que no se cuando será la próxima vez que veremos a Florence pero si os digo la verdad; viviendo lo que viví ayer, se que cuando tenga que llegar, será volver a encontrarse con esa persona que tiene ese poder sobrenatural en mi, por y para siempre.

 

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