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ENTREVISTA A LA MARAVILLOSA ORQUESTA DEL ALCOHOL

Ha llovido desde que cantasen sus primeros temas en inglés con The Shape Folk to Come (2012), lanzado en el mismo año que empezaba esta web a dar sus primeros pasos. Hablamos de La Maravillosa Orquesta del Alcohol, abreviado en La M.O.D.A, un grupo de siete chicos de camiseta de tirantes blanca y pantalones oscuros con una tropa de seguidores que aumenta a cada ciudad que pisan y cada kilómetro que recorren. Salvavida (de las balas perdidas) es una renovación de sonido, de espíritu y una purga de todo miedo interior. Un disco necesario del que pudimos hablar en el Café Comercial de Madrid junto a dos de sus artífices: Nacho Mur y Jacobo Naya.

Salvavida (de las balas perdidas), ¿ha tenido un éxito mayor del que os esperabais (a juzgar por las imágenes de los acústicos de octubre)?

Nacho: Efectivamente ha sido una acogida bastante abrumadora y ha superado con creces nuestras expectativas. Queríamos creer que iba a ir bien, pero es verdad que ha sido brutal la respuesta, tanto del disco por Internet, como en los acústicos de octubre, donde los sitios se nos han quedado pequeños. 

¿De dónde surge el nombre de este álbum?

Jacobo: El título sale un poco del concepto de todo el disco. Un poco desde purgar tus demonios interiores, hasta el concepto social de hablar de toda esa gente que no ocupa las portadas de los periódicos, pero que sí­ que están ahí­, sí se lo curran y no tienen una segunda oportunidad. Se juega un poco con esos dos conceptos, y como hilo conductor tenemos la propia música.

Habéis mencionado varias ocasiones que fue un proyecto que habéis llevado en secreto durante un año, ¿cómo es posible guardar algo tan importante a ojos de tanta gente?

J: Pues, por un lado terminar con la presentación del disco del directo de Todavía no ha salido la luna, no adelantando nada a nadie, cosa que no teníamos pensadas hacer. Al entorno más cercano les pedíamos que fuese algo discreto. También dejamos al margen las redes del grupo, en las entrevistas diciendo que no sabíamos qué iba a pasar, dejando eso como un punto y aparte, y empezando poquito a poco con la producción de las canciones y del disco. Nos fuimos a Frías (Burgos) a una casa, estuvimos un mes componiendo las canciones, trabajando con ellas. Luego apareció Diego (Galaz), luego Santi (García), y fue algo muy en petit comité. También entró Nacho en la banda y se morí­a de ganas por decir que estaba en el grupo pero no le dejamos hasta que salió el primer adelanto.

Y tras aguantar hasta el primer single sin decir ni pío, ¿qué tal ha sido para ti, Nacho, la entrada al grupo?

N: Pues salvo eso, que me ha costado no decirlo (risas) ha sido un gustazo. Ya era seguidor de la banda antes, y feliz de poder haber aportado, incluso ya a este disco además. No ha sido entrar con todo ya hecho, sino que estuvimos ahí­ meses arreglando los temas y pude aportar también.

¿Qué instrumento tocarás a partir de ahora?

N: Guitarra y mandolina

¿Qué elementos sonoros nuevos habéis introducido, a diferencia de en discos anteriores?

J: Nos hemos influenciado bastante de toda la música y del folklore europeo y peninsular, así­ que por un lado hemos cogido el clarinete, la música francesa y los compases ternarios, entonces ha tenido un juego de melodías con el acordeón que lleva a París y a todo ese tipo de músicas, con una clara mención a Edith Piaf en La inmensidad. Y luego, por ejemplo, pues la tuba, no la habíamos utilizado nunca y fue una idea de Santi. El vibráfono, las percusiones de Marc Clos, y después el pandero cuadrado que se escucha en el principio de La inmensidad, que es un instrumento de percusión de Salamanca.

Y todo eso para llevarlo al directo, ¿cómo lo adaptáis?

J: Pues en Burgos nos hemos llevado a Diego Galaz para que metiese el serrucho, otro instrumento que le encanta y apasiona (risas). Ahora en serio, lo hemos intentado adaptar todo lo que hemos podido para que sea real, para que todo lo toquemos nosotros y no haya cosas lanzadas. El pandero cuadrado, por ejemplo, se hace con un timbal, y el vibráfono se hace con el teclado.

Foto: Luis A. Gómez
Foto: FESTINFO

Océano es, en palabras textuales, “vuestra reacción a una época en la que parece que la música es lo menos importante dentro de la propia música”. ¿Qué cosas os llevan a pensar eso?

N: Al final es ver un poco cómo se trata a la música. Enciendes la televisión, y cuando hay un programa de música…

J: ¡Cuando lo hay!

N: Exacto, al final tiene que ver más con eso que con la propia música. No es tampoco ninguna cosa radical decir eso. El tiempo va pasando, tampoco es nada súper actual. Nosotros intentamos centrarnos en la música, que lo importante sea eso: hacer una buena canción, un buen concierto y escribir una buena letra. Que lo superficial se deje a un lado e intentar que no nos quite mucho tiempo.

¿Es Campo amarillo una de las canciones donde nos podríamos encontrar retratados como país?

J: Es una retrato de lo que pasa en los pueblos y de lo que existe, es una realidad. Ha habido una despoblación rural muy grande, y que parece que lo que ocurre en la capital, o en las ciudades es lo importante, y lo otro irrelevante. Desde la agricultura hasta que no hay agua en verano. ¡Hay wifi pero no hay agua!

Vuestro trabajo depende prácticamente de la autogestión, no dependéis de nada, de nadie ni de una discográfica. ¿Significa más libertad de movimientos, o es un quebradero de cabeza?

J: Creo que es ambas cosas.

N: Son las dos cosas, claro. Libertad total, pero a cambio tienes que hacerlo tú todo. Tienes que currarte todo y te quita mucho tiempo. Toda la gestión y lo que no es lo musical, pensar en el merchandising, hacer los envíos, llevar las cuentas… Ese es el precio que hay que pagar, pero a cambio tienes toda la libertad que quieras musicalmente y elegir cómo quieres gestionar la carrera de la banda: qué cosas hacer, qué cosas no, decir que no a algunas cosas que a lo mejor de otra manera te lo impondrí­an.  Estamos a gusto con este sistema.

Complicado sobrevivir, pero al fin y al cabo, gratificante.

N: Más que complicado sobrevivir es que lleva mucho trabajo. Es trabajo que te quitarías estando con una discográfica, ellos gestionan esas cosas. A cambio, tienes que dar cuenta de otras. Aquí­ estamos todo el día con esto, ensayando y no ensayando, haciendo el resto de cosas pero vale mucho la pena.

¿Por qué fueron La inmensidad y Héroes del sábado los primeros adelantos de un disco lleno de canciones a cada cual más potente?

J: La inmensidad había parte del grupo que lo teníamos muy claro que tenía que ser el primer single; por un lado porque introducíamos claramente lo que hablábamos antes: un clarinete y un compás distinto al que solíamos usar. Y creíamos que el estribillo era potente, con la voz desgarradora de David… Y luego Mil demonios era una fácil comunión de lo que veníamos haciendo hasta ahora y también de las nuevas cosas…

N: ¡Fue Héroes!

J: Cierto, Héroes del sábado. Es que yo quería que fuese Mil demonios (risas).

N: Héroes yo creo que fue porque veíamos claro que esta canción podía funcionar como un adelanto del disco ya después de haber presentado los elementos nuevos. Nos gustaba también la idea para el vídeo.

Por redes sociales habéis comentado que es un disco con el que, más que nunca, os habéis acercado a vuestras raíces y “habéis purgado vuestros demonios internos o externos”. ¿De qué manera lo puede percibir una persona que escuche este disco por primera vez?

N: Se puede ver en todo lo que hablan las letras, cualquier persona se puede sentir identificado con esas dudas, miedos y demonios interiores. Y dentro del tema más social y exterior también. Todos formamos parte de esta sociedad y tenemos nuestras reflexiones y son cosas muy humanas. No son ideas políticas ni nada, es ver nuestra sociedad, sabemos las cosas que están mal, las cosas que podemos cambiar entre todos y luego como un canto también a la unión de la gente. Son letras con las que cualquiera puede sentirse identificado en algún momento de su vida.

¿Cómo afrontáis la nueva gira que ya ha empezado en vuestra ciudad, Burgos? ¿Han sonado los nuevos temas tal y como esperabais?

J: Pues la afrontamos con muchísimas ganas. Llevábamos tiempo con ganas de tocar el set entero. Con la gira de acústicos que hicimos teníamos más ganas todavía, y viendo la reacción de la gente, cómo cantaban las canciones y el apoyo abrumador, pues con mucha ilusión.

N: El inicio ha sido increíble, hemos empezado en Burgos este fin de semana y ha sido brutal.

Y siendo nuevo en la banda, debe haber sido un subidón debutar en casa.

N: Ha sido brutal. ¡Con los pelos de punta todo el rato!

Desde aquella última noche de tres en la Joy Eslava, despidiendo La primavera del invierno, hasta hoy, a poco de afrontar tres Rivieras, ¿cómo os sentís?

J: Nerviosos. Siempre hay nervios, siempre hay respeto y siempre hay ganas. De repente eso, ves que ya habíamos llenado una Riviera y dices: “ostras, es que ahora hacemos tres”. Viendo la respuesta que está¡ teniendo el disco en las redes como en lo que te cuenta la gente y lo que hemos hablado estos días, con ilusión y con ganas de seguir creciendo. Ojalá que la próxima vez en vez de tres Rivieras sean cinco.

N: ¡O las que sean!

¿Os imaginabais en algún momento salir de gira fuera de España a presentar vuestros temas? ¿Cómo fue la acogida de vuestro trabajo Gran Bretaña, Irlanda y Escocia? A las que volveréis, por cierto, en 2018.

J: Cuando al principio se planteó eso en su día pues era como bastante ‘natural’: se dio la ocasión, ahí­ que fuimos. Y luego fuimos a Italia, a Holanda y hace nada hemos estado en México. Y cuanto más, ¡mejor!

Dublín es una ciudad especial en los orígenes del grupo. ¿Qué acogida pensáis que tendrá¡ Salvavida en la capital irlandesa?

J: Yo creo que la reminiscencia más folk que puede tener este disco puede agradar bastante allí­. No lo había pensado, pero…

N: Puede ser, por ahora estamos a la expectativa, todavía no lo sabemos.

J: Ya tenemos conciertos cerrados así­ que entendemos que bien.

N: Esperemos que sí­. Al final hay mucho de allí­, nos gusta a todos la música que tienen en Irlanda, entonces aunque sea solo por la ilusión de tocar estas canciones allí­ va a ser increíble. Esperemos que tanto los españoles que estén por allí, que habrá unos cuantos, como a la gente local les guste y que entiendan el respeto con el que lo hemos hecho también y que tenemos por la influencia irlandesa.

¿Volveréis a escribir algún tema en inglés, o eso ha quedado atrás?

J: Por ahora no

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Los chicos de La MODA estarán de gira en salas de todo el país durante noviembre y diciembre, además de festivales durante el verano (ya están confirmados en el Mad Cool) y algunas fechas más a buen seguro. En breve, afrontan tres sold out en La Riviera (Madrid), donde volveremos a escuchar Heart of Gold de Johnny Cash antes de empezar a tocar.

Agradecimientos a Esteban, Jacobo Naya y Nacho Mur.

Fotografía de portada y cartel interior: página web La M.O.D.A

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