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Sziget Festival 2018: Crónica (Parte 2)

Tras una primera jornada en la que Kendrick Lamar puso el Sziget patas arriba (a pesar del retraso) y una segunda en la que Gorillaz nos puso a bailar, la fiesta no para en el Sziget Festival 2018. Sigue leyendo para saber cómo vivimos el tercer y cuarto día del Sziget Festival 2018. Puedes leer aquí la primera parte de la crónica.

Viernes 10 de agosto: Lana del Rey enamora al Sziget

La tercera jornada del Sziget Festival 2018 la empezamos temprano con Beluga, con los que nos estrenamos en el Europe Stage. A decir verdad, no la empezamos tan temprano porque cuando llegamos los madrileños ya llevaban un buen rato subidos al escenario. Mientras algunos sziudadanos disfrutaban del concierto sentados a la sombra, unos pocos valientes se atrevieron a verlo desde cerca con el sol de las 4 de la tarde pegando fuerte. Los Beluga ofrecieron un show frenético que terminó con piruetas incluidas y el público pidiendo más.

Foto: Rockstar Photographers

Ya al resguardo de la carpa, vivimos algo parecido (salvando las diferencias) en el concierto de Shame. Aunque el escenario A38 estaba a medio llenar (algo habitual a las 5 de la tarde), el público estaba entregado. El show, lleno de energía, terminó con el guitarra haciendo piruetas, el cantante bajando al público, o subido a unos de los micrófonos gesticulando como si se tratara de un director de orquesta.

Volvimos al escenario principal, en este caso para disfrutar de The Kooks. El concierto comenzó de forma amena, tornándose un poco monótono hacia la mitad y repuntar al final gracias a los clásicos de la banda. “Seaside”, “Junk of the Heart (Happy)” y “NaÏve” fueron las elegidas para dar por finalizado el concierto. Entre ellas se coló “No Preassure”, uno de los sencillos de su inminente quinto álbum de estudio (sale el 31 de agosto).

Foto: Rockstar Photographers

Los de Brighton son viejos conocidos del Sziget. Se mostraron cercanos al público en todo momento, incluso bromeando a cerca del calor que hacía. No dudaron en recordarnos los mensajes que el festival pretende transmitir: Libertad, derechos humanos y sostenibilidad. A eso estaba dedicada la fiesta que tuvo lugar en el Main Stage a continuación. La Freedom Party llenó la isla de bandas desplegables en los que se leían estos mensajes.

Foto: Rockstar Photographers

A continuación llegaron Parov Estelar, que tras solventar unos problemas con el sonido al principio del concierto, pusieron a todo el Main Stage a bailar en uno de los atardeceres del Sziget Festival 2018. También hubo cabida para un momento más íntimo, en el que versionaron “Clint Eastwood” con la acústica y hasta tuvieron tiempo de hacer un bis. Parov Stelar se mostraron agradecidos por la acogida del público y recalcaron la importancia que tiene para ellos el público húngaro, ya que ofrecen más conciertos en Hungría que en su país natal, Austria.

Foto: Rockstar Photographers

Tras un frenético día, llegó el momento de calma. Las pantallas del Main Stage se tiñeron de blanco y negro y Lana del Rey salió a escena abriendo con “13 Beaches”. El escenario se había transformado en un oasis paradisíaco, lleno de palmeras y hamacas de playa, con un par de columpios colgando del techo. Acompañada por una banda y un par de bailarinas, Lana mantuvo una actitud dulce durante la mayor parte del concierto, tomando una actitud más provocativa en algunas de las canciones.

Foto: Rockstar Photographers

El setlist lo dominaron Born to die (“Vide Games”, “Blue Jeans”, “Summertime Sadness”…) y Lust for Life (“13 Beaches”, “Cherry”, “Get Free”…). También interpretó un mashup de “Change”, “Black Beauty” y “Young and Beautiful”. Sin embargo, echamos en falta más temas de Ultraviolence. La cantante bajó al público y se tomó su tiempo para hablar con sus seguidores, fotografiarse con ellos, recoger cartas y hasta firmar un vinilo. Además, a petición popular interpretó “Gods & Monsters” y una versión acapella de “The Blakest Day”.

Foto: Rockstar Photographers

Terminamos nuestra tercera jornada en el Sziget Festival 2018 bailando temazos de Lady Gaga, Beyoncé y compañía en la fiesta Tanga! del Magic Mirror y brincando en el escenario Bacardí al ritmo de Blasterjaxx.

Sábado 11 de agosto: Mumford & Sons desborda el Main Stage

La jornada del sábado la comenzamos en las afueras del Fidelio Theatre and Dance Tent, con un espectáculo de danza. En el pudimos ver a tres jóvenes bailarines moviéndose al ritmo de la música inmersos en un viaje del que nos hicieron participes. El espacio dedicado a la danza y el teatro es un lugar muy especial, algo que no se encuentra en todos los festivales y que marca la diferencia al incluir otras modalidades artísticas en la programación del evento.

Foto: Rockstar Photographers

De vuelta con la programación musical, después de la Flag Party, Bastille nos esperaban en el escenario principal. Dan Smith parecía ir de incognito cuando salió al escenario con una gorra y unas gafas de sol. Cualquiera diría que quisiera pasar desapercibido. El concierto empezó con “Good Grief” para dar paso a una primera mitad de concierto bastante plana. Hacia el final del concierto, cuando Dan ya se había desprendido de las gafas y la gorra, los británicos tiraron de temas más bailables, muchos de ellos de su álbum debut, para salvar el bolo y que el público se fuera con buen sabor de boca. Como no podía ser de otra forma, cerraron con “Pompeii”, la canción que les puso en el mapa allá por 2013.

Foto: Rockstar Photographers

Un par de horas más tarde, Mumford & Sons les tomaban el relevo, esta vez ante un Main Stage abarrotado. Los británicos estrenaron tres temas de su próximo álbum, que será la continuación de su predecesor Wilder Mind, con el que la banda dejó de lado el folk para sacar su lado más rockero. La primera en llegar,”See a Sign”, no se hizo de esperar, ya que fue con la que abrieron en concierto. Otra de las sorpresas del concierto fue que Lianne La Havas, que horas antes conquistó a los sziudadanos acompañada por su guitarra, acompañó a Marcus y compañía para interpretar “Awake My Soul”.

Foto: Rockstar Photographers

Por lo demás, el concierto fue tal como se esperaba. Mumford & Sons montaron la fiesta con grandes temas como “Little Lion Man”, “Lover of the Light” o “The Cave”, dejando hueco para las más recientes “Believe”, “Tompkins Square Park” o “The Wolf”.

El escenario principal estaba tan lleno que nos resultó agobiante. Por ello, decidimos abandonar al Main Stage y acercarnos a la carpa A38, en la que Sofi Tukker estaban montando la fiesta. Nos pusieron a todos a bailar armados de una guitarra y un árbol de pads electrónicos con los que creaban ritmos hipnóticos. Aun que llegamos para el final del concierto, lo hicimos a tiempo de escuchar el hit “Batshit” con el que enloquecimos.

Próximamente publicaremos la última parte de la crónica del Sziget Festival 2018 en la que narraremos los últimos días del festival y como vivimos los conciertos de Dua Lipa, Arctic Monkeys, Liam Gallagher y muchos otros. ¡Sigue atento y no te pierdas nada!

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Foto Portada: Rockstar Photographers

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